21 mayo 2013
Sol de Otoño
Hace meses que no sabía nada de ella. Lo nuestro no tuvo inicio y por ende tampoco un final, sólo tuvimos un prologo incompleto, sólo fuimos una introducción a medio hacer, una historia interrumpida por la falta de hechos y sucesos. Pero aquel día me gusto toparme contigo a la distancia, mientras paseabas a tu perro, me gusto verte justo al instante en que la lluvia cesaba y un tibio sol de otoño iluminaba los charcos de las calles. Aquel instante sonreíste; nuestras miradas no se cruzaron, pero mis ojos si lo hicieron con tu sonrisa, y ¿sabes algo? aquello me gusto -me gusto tanto- que te devolví la sonrisa y sin querer esta se cruzó con tu mirada.
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